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Ser Fotógrafo

Cómo definir tus precios si eres fotógrafo profesional.

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Ya sé que este post tenía que haber sido publicado el lunes, ¡y lo siento mucho! Pero ha sido, hasta la fecha, el que más he tardado en escribir. Entre eso y que ahora mismo estoy muy liada con otras cosas, no sólo llega tarde este post, sino que creo que voy a tener que espaciar un poco más los artículos fotográficos, al menos hasta que acaben las fiestas. Pero voy a seguir pasándome por aquí habitualmente con la Miniguía de Madrid y hasta con una guía de regalos para tu fotógrafa favorita. Pero hoy, por el momento, vengo con un post con bastante contenido que creo que puede serte útil, ¿te vienes?

Decidir qué cobrar por tus servicios es difícil porque es demasiado parecido a ponerte a ti mismo un valor económico. Como eres tú quien decide cuánto cuestas/cuestan tus servicios, es fácil caer en la tentación de escoger un precio demasiado bajo. Después de pensarlo detenidamente, creo que hay tres motivos por los que un fotógrafo fija unos precios demasiado bajos para sus servicios:

1. Porque tiene la autoestima baja y cree que su trabajo no vale mucho.

2. Porque, aunque le gusta su trabajo, no quiere ser percibido como alguien que tiene un elevado concepto de sí mismo, y prefiere mostrar ”humildad” bajando el precio.
3. Porque quiere competir con el resto de fotógrafos y cree que así conseguirá más clientes.
Son tres situaciones muy habituales y creo que cualquier fotógrafo que empieza encaja en al menos dos de ellas. Cuando yo me establecí como fotógrafa no sabía qué cobrar y me guié un poco por mi intuición. Sabía que tenía poca experiencia y que, por tanto, no podía competir en precios con fotógrafos más establecidos y experimentados y, además, aunque me gustaban mis fotografías, no sabía qué iba a pensar el público de ellas ni cuánto estaría dispuesto mi cliente potencial a pagar por ellas.
Así que definí mis precios siguiendo mi intuición e intentando mantenerme en la parte más baja de la escala de precios (aunque sin llegar a reventar el mercado). No seguí una estrategia consciente ni tuve en cuenta los gastos que vienen derivados de la realización de la actividad profesional (impuestos, tasas de autónomos, material y demás), por lo que mi estructura de precios no tenía consistencia. Además, como la había publicado en mi web (aquí puedes leer un artículo sobre si es conveniente publicar tus precios en la web o no), no podía modificarla de repente, por lo que aunque subí tarifas al año de establecerme, sigo más o menos ”atrapada” en esa estructura.
No es fácil ponerle precio a tu trabajo y las primeras veces que tuve que decir mis precios a mis clientes tuve un nudo en el estómago, pero ahora tengo siempre en cuenta que la fotografía es un lujo: no es necesaria para vivir, no es como el pan o la leche o el colegio de tus hijos; es bueno que sea accesible a un cliente medio, pero si alguien no puede permitirse una sesión no va a morirse por ello.
Si de algo estoy muy orgullosa es de no haberme dejado llevar por las tres situaciones que te comentaba más arriba y haber sabido fijar mis precios dentro del precio común de mercado, aunque fuese en el segmento barato. En estos meses he visto a bastantes fotógrafos emergentes cuya estrategia de precios principal era coger la tarifa media de los fotógrafos de su zona, restarle el 60% y cobrar eso. Su inexperiencia les lleva a pensar que así conseguirán más clientes y puede que sea así, pero el cliente que escoge a su fotógrafo por el precio y no por la calidad de sus imágenes no es el cliente ideal de la mayoría de nosotros: queremos que se valore nuestro trabajo y que nos contraten por nuestra visión y nuestro arte, no porque somos los más baratos del mercado.
La tarifa media depende de la zona, por supuesto, pero en Madrid, que es lo que yo conozco, no puedes cobrar 30 euros por una sesión de una hora y un álbum. Yo lo he visto, eh.  O al menos, no puedes si estás pagando tus impuestos como manda la ley y si llevas tu contabilidad y tus tasas de autónomos al día. No puedes si tienes la mala costumbre de comer tres veces al día y de dormir en un lugar con techo. Cuando haces eso estás reventando el mercado para el resto de fotógrafos que están intentando vivir de la fotografía mientras pagan impuestos y facturas con lo que ganan.
Con todo este rollo lo que quiero decir es que hay que fijar los precios con cabeza, sabiendo el dinero que necesitas ganar y manteniéndote dentro de la escala de precios de mercado de tu zona. Yo no seguí la estrategia que te voy a contar en este artículo, y que he averiguado después de un tiempo investigando en Internet y aprendiendo de fotógrafos más experimentados que yo, y ojalá lo hubiera hecho. Pero tampoco llegué al extremo contrario ni reventé los precios de mercado de mi área.
Lo que te voy a contar hoy no me lo he inventado yo ni mucho menos, pero sé que funciona porque otra gente con más experiencia ha seguido esta estrategia o una parecida. Voy a intentar simplificarlo para ti, pero ten en cuenta que cada uno somos diferentes, que el precio de mercado en cada zona es diferente, y que aunque es interesante seguir una estructura organizada, también tienes que plantearte la cifra en base a otros muchos factores. ¡Vamos allá!

1. CALCULA TUS GASTOS DE NEGOCIO

El primer paso que tienes que dar es calcular tus gastos, lo que te cuesta a ti poder trabajar. Dependiendo de tu situación tus gastos serán unos u otros, pero es importante que le dediques un rato a hacer una lista de los gastos que vas a tener que afrontar si quieres trabajar de fotógrafo. Cada uno tenemos los nuestros, pero aquí tienes un muestrario de ejemplos para darte ideas.

GASTOS FIJOS

Son los gastos que tienes que pagar mes a mes sí o sí, que no dependen del número de clientes que tengas, que pagas igual tengas 1 o 100. Por ejemplo:
– Tasa de autónomos.*
– Cámara + objetivos
– Ordenador + programas de edición
– Galería online
– Gestoría laboral
– Hosting de tu web
– …

GASTOS VARIABLES

 
Son los gastos que pagas por cada cliente una vez te ha contratado. Por ejemplo:
– CDs/DVDs/Pendrives
– Álbumes **
– Packaging
-Gastos de envío
– Alquilar material si lo necesitas**
– Contratar a un segundo fotógrafo si lo necesitas**
– Gastos de desplazamiento si la sesión es lejos de tu casa**
– …
Además, es bueno tener en cuenta otros gastos que a lo mejor no son sólo de negocio, pero que también tienes que afrontar mes a mes, como puede ser el alquiler y el crédito del coche, como es mi caso. Si tienes otro trabajo con el que pagas esos gastos o no tienes que hacerles frente (si vives con tus padres, por ejemplo) no hará falta que los tengas en cuenta, pero es bueno que sumes todos los gastos que tienes al mes y que pretendes afrontar con el dinero que ganes con la fotografía.
* Estoy preparando un post para dentro de unas semanas con recomendaciones legales y demás, pero aunque todavía no estés dado de alta, ten en cuenta las tasas de autónomos y los impuestos en tu estructura de precios. Si no, cuando te des de alta tendrás que renunciar a un 21% de tu salario + el importe de tu tasa de autónomos de repente, ¿te apetece?
 
** Si no incluyes estas cosas en absolutamente todas tu sesiones no lo cuentes como un gasto en este paso. Es mejor que no lo incluyas en tu precio por sesión, que es lo que estamos calculando en este artículo, si no que lo ofrezcas como un extra y que decidas su precio de manera independiente aunque siguiendo la misma estructura: precio de coste + tu beneficio + impuestos = precio total.
 
Para explicar mejor todo esto, voy a crear un personaje imaginario, María, que quiere establecerse como fotógrafa. Sus gastos fijos incluyen la tasa de autónomos (60 euros porque tiene tasa reducida), el crédito de su cámara, que compró a plazos (170 euros al mes), su servicio de galería online (10 euros al mes) y el hosting de su web (8 euros al mes) = 248 euros.
 
Sus gastos variables incluyen el CD que da a todos sus clientes (7 euros), el packaging más gastos de envío de ese CD (10 euros) y el ticket de Metro para llegar a la sesión, porque siempre se desplaza en transporte público (2 euros) = 19 euros.  También compra a veces álbumes para sus clientes, pero como no están incluidos en todas sus sesiones, prefiere cobrarlos aparte y no los incluye en su cómputo de gastos.
 
Pero además María vive en un piso compartido y paga 300 euros por su habitación y 100 euros por gastos de luz, agua e Internet = 400 euros.
 
Los gastos totales de María son de 667 euros al mes.

2. DECIDE CUÁNTO QUIERES GANAR

Ahora olvídate de los gastos, decide cuánto quieres ganar al mes una vez has completado tus pagos mensuales que veíamos arriba. Aquí es donde puedes recortar si crees que aún no tienes la experiencia necesaria o si te parece que tus gastos son demasiado grandes, pero ten en cuenta que tienes que vivir, ahorrar dinero, comprar comida, salir a cenar con amigos, asistir a workshops de fotografía para formarte…
María ha decidido que quiere que, una vez ha pagado todos los gastos que mencionábamos arriba, le queden 150 euros a la semana para comprarse ropa, hacer la compra, cenar con amigos… Es decir, unos 600 euros más al mes. 
 

3. DECIDE CUÁNTAS SESIONES QUIERES HACER

 
Todos somos diferentes y cada uno tenemos nuestra situación. Hay quien se lanza a la piscina de la fotografía sin tener otro trabajo ni estar estudiando, por lo que tiene todo el tiempo del mundo para hacer sesiones, y quien tiene que compaginarlo con otras cosas que le quitan tiempo y sólo puede hacer sesiones los fines de semana. En cualquier caso, analiza tu situación y decide cuántas sesiones quiere hacer a la semana. No pasa nada si al principio no encuentras tantos clientes: es mejor tener los precios bien puestos desde el principio, aunque no cumplas tus objetivos económicos. Los clientes vendrán.
En el caso de María, ella es estudiante además de estar intentando establecerse por su cuenta como fotógrafa. Tiene clase cuatro días a la semana, por lo que le quedan 3 libres para sesiones, y además uno de los días sólo tiene clase por la mañana, pero el tiempo libre que le aporta eso prefiere dedicarlo a editar las fotos que ha hecho en esas 3 sesiones semanales. Por tanto, puede hacer 12 sesiones al mes.
 

 

4. DIVIDE EL DINERO QUE NECESITAS GANAR ENTRE LAS SESIONES QUE QUIERES HACER.

 
Este paso es el más sencillo, si quieres ganar X dinero al mes y tienes tiempo para hacer Y sesiones al mes.. divide X entre Y y encontrarás lo que debes cobrar por sesión.
En el caso de María, ella necesita ganar 667 euros (Paso 1) + 600 euros (Paso 2) = 1270 euros al mes. Quiere hacer 12 sesiones al mes, por lo que 1270 / 12 = 106 euros por sesión.
 
VARIANTE MÁS COMPLICADA : En Internet hay algunos métodos que te aconsejan que decidas el número de horas que quieres trabajar a la semana (incluyendo el hacer fotos en las sesiones pero también el editar y otras tareas) y dividas el dinero que necesitas ganar (Paso 1 + Paso 2) entre el número de horas que quieres trabajar para calcular tu Precio Por Hora (PPH). Luego, con ese PPH puedes diseñar tus diferentes paquetes fotográficos (por ejemplo, paquete de 1 hora, paquete de 2 horas…), multiplicando el PPH por las horas que te lleva realizar cada paquete para averiguar su precio.

 

TEN EN CUENTA LOS IMPUESTOS

Para los impuestos aplica la misma norma que te he comentado arriba sobre la tasa de autónomos: aunque ahora mismo no estés dado de alta, en cuanto empieces a conseguir trabajo de manera regular tendrás que hacerlo, así que es mejor que lo tengas en cuenta desde ya en tu estructura de precios, no sea que de repente cuando te des de alta tus beneficios se reduzcan un 21% y tengas que, o bien dar una fuerte subida de precios que ahuyente a tus clientes, o bien aguantarte y ganar menos y no poder cumplir tus objetivos económicos. Es mejor incluirlos desde ya en tu estructura de tarifas.
El IVA en fotografía actualmente es del 21%, por lo que debes multiplicar el coste de tu sesión por 0,21 y sumarle el resultado. En el caso de María, 106 euros x 0,21 = 22,26. // 106 + 22,26 = 128, 26€




Este método me ha parecido bastante razonable siempre que lo he visto (a él y otras variantes) en Internet. Como te contaba, yo no lo seguí cuando empecé, pero creo que puede servir de base para guiar más o menos tus pasos a la hora de establecer tus precios. En el blog para fotógrafos The Modern Tog tienen una guía de precios del mismo estilo pero mucho más completa, a la que puedes acceder aquí. También es interesante echar un vistazo si puedes a los precios que tienen otros fotógrafos de tu zona que estén especializados en lo mismo que tú, para asegurarte de que te mantienes más o menos dentro de la escala de precios de mercado o, al menos, cerca de ella.

 
¿Qué te parece? ¿Utilizaste tú este método a la hora de calcular tus precios?
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14 Comments

  • Reply Cristina

    Impresionante Julia! Como siempre, cada día te superas, eres un ejemplo para todos los que estamos empezando, mil gracias! Haces un buen trabajo, un besazo :)

    February 17, 2016 at 13:31
    • Reply Julia Puig

      ¡Muchas gracias Cristina! Menudo orgullo leer tus palabras, me alegro mucho de poder ayudarte en algo! Un beso muy grande!

      February 17, 2016 at 13:41
  • Reply Dear Julia - Cuándo, cómo y por qué darte de alta como autónomo. - Dear Julia

    […] Mi consejo, sin embargo, es que desde el momento en el que empiezas a cobrar por tus fotografías reflejes los impuestos necesarios en tus precios, para estar preparado y poder darte de alta en cuanto te salga rentable pagar la cuota mensual de […]

    February 22, 2016 at 07:34
  • Reply Ester

    Aunque ya leí esta entrada hace tiempo, me estoy poniendo más en serio con este tema ahora que ya he terminado prácticamente la universidad, y mi hermano me descubrió el otro día esta herramienta, que me parece muy buena para ayudarte a calcular los precios. Dejo por aquí el enlace por si a alguien le es de utilidad: http://calculadorafreelance.com/

    May 19, 2016 at 09:49
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