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Diario Visual

Escapada a Patones de Arriba

Patones de Arriba

Últimamente estoy que me muero de ganas de viajar, de visitar lugares nuevos e ir haciendo fotos a todo. No he aguantado mucho sin preparar un viaje muy chulo sobre el que ya te contaré más en la sección de inspiración pero, mientras llega el día, sigo necesitando coger la cámara para hacer fotos personales y de paisajes, sin clientes ni obligaciones. Así que hace poco Luis y yo cogimos el coche y nos fuimos a explorar Patones de Arriba, un pueblito precioso que está medio en ruinas y donde las casas que todavía se tienen de pie son casi todas restaurantes bastante caros. Es una mezcla un poco extraña y se juntan dos tipos de turistas (los muy arreglados que van a comer, y los de chándal que van a explorar), pero funciona bien y es una visita muy pintoresca.

Patones de Arriba

Así que sin investigar mucho más del pueblo (no sabíamos ni lo de los restaurantes) cogimos nuestras mochilas y pusimos Patones en el GPS. Lo que tampoco sabíamos es que el pueblo se llama Patones de Arriba porque existe un hermano gemelo un poco más feo que se llama Patones de Abajo, que es un pueblo que está al ladito del otro pero bajando la montaña y que es donde viven ahora todos los habitantes (porque en Patones de Arriba entre las ruinas y los restaurantes quedan ya poquitas casas). EL GPS nos guió hasta Patones de Abajo y nosotros aparcamos, desenfundé la cámara y nos pusimos a explorar. Las cosas nos parecían un poco feas para lo que íbamos buscando, porque Patones de Abajo es un pueblo normal y corriente como tantos otros, pero no desesperamos y fuimos paseando tranquilamente. Buscábamos a alguien a quien preguntar si estábamos en el sitio correcto, pero el pueblo parecía desierto. Al cabo de un rato entendimos por qué: estaban todos en el cementerio celebrando un entierro. Los vimos acercarse al pueblo desde la lejanía, todos juntos y con las cabezas bajas, murmurando desconsolados, guiados por un cura con su sotana al viento. Preguntando a uno de ellos fue como nos enteramos de que estábamos en donde no era, pero para entonces yo diligentemente ya había hecho varias fotos pensando que estaba en uno de los pueblos más bonitos de España, así que he decidido incluirlas también en el post por si te pasa lo que a mí y te equivocas de Patones.

Patones de Arriba Patones de Arriba Patones de Arriba

Conforme íbamos subiendo la montaña ya se apreciaba que el paisaje se iba haciendo más bonito y más verde, que es una de las cosas que a mí más me gustan del invierno. Para anunciar la entrada al pueblo hay una especie de puente o acueducto, no sé muy bien, que es precioso, y es que creo que por ahí arriba se recoge o se transporta agua de manantiales para beber.

Patones de Arriba Patones de Arriba Patones de Arriba

La cola de coches para aparcar en la entrada del pueblo es kilométrica (y encima en cuesta) porque el interior del pueblo está reservado para los trabajadores de los restaurantes y los que comen en ellos. Cuando te acercas al pueblo se te acerca un señor a preguntarte si tienes alguna reserva en los restaurantes de allí y, si no es así, te mandan a la cola a dejar el coche. Pero una vez pasas la zona de los restaurantes (que son preciosos por fuera) y llegas a las ruinas del antiguo pueblo, las vistas son realmente bonitas. Patones de Arriba era representativo de lo que llaman la arquitectura negra de Madrid, porque emplea muchísimo la pizarra, que es muy abundante por estas zonas. Por eso las casitas son preciosas y parecen de cuento, sobre todo si hay un restaurante dentro con la chimenea a tope para que salga humo y todo.

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La verdad es que es una escapada muy bonita que merece mucho la pena, no sólo para hacer fotos sino para caminar, desconectar y conocer un pueblito muy interesante. Además, estoy muy contenta porque cada vez consigo que Luis me haga más fotos por iniciativa propia, la que está en blanco y negro me la hizo mientras me acercaba a él (no estaba posando) y al verla parece que estoy posando a tope! Estoy feliz. Fue un viaje muy divertido, aunque perdimos las llaves del coche y pasamos un buen rato buscándolas (como te contaba por Instagram).

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Y tú, ¿conoces Patones de Arriba? ¿Te animarás a visitarlo pronto? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

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2 Comments

  • Reply Barbara

    Hola! No conozco Patones de Arriba pero es uno de esos sitios que están en mi lista, además estando tan cerca de Madrid es perfecto para una escapada. Me han encantado tus fotos, sobre todo porque has conseguido que no apareciese nadie en el pueblo, parece que lo habían cerrado para vosotros :)

    March 5, 2016 at 20:02
    • Reply Julia Puig

      ¡Pues si lo visitas te va a encantar! Es una pasada de bonito, aunque eso sí, sí que hay bastante gente, por lo menos los fines de semana… pero es un lugar muy chulo y si subes a la parte de las ruinas, da mucha paz :) ¡Besos guapa!

      March 7, 2016 at 10:44

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